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Un implante cerebral es capaz de añadir el «sentido del tacto» a las prótesis robóticas

Un video donde se muestra a una persona paralizada controlar un brazo robótico con solo sus pensamientos es un gran ejemplo de lo mucho que ha avanzado la tecnología, pero además de movimiento, también puede «sentir lo que hace».

Gracias a los diferentes avances en este campo, los implantes pueden ser más funcionales. Hemos visto a personas escribir con sus pensamientos y ahora unos investigadores ha hecho un seguimiento a un brazo robótico controlado por implantes y que envía una retroalimentación táctil al usuario a través de un segundo implante.

Los seres humanos contamos con un sentido llamado propiocepción, que nos permite saber dónde están las partes de nuestro cuerpo, incluso cuando no son visibles. Luego, nuestro sentido del tacto nos informa cuando hemos hecho contacto con el objeto, y la sensación de presión nos indica con cuánta firmeza estamos sosteniendo algo. Rápidamente, lo visual se vuelve secundario.

Agregando sentidos

En un principio, los experimentos involucraban un solo sensor que permitía a los participantes paralizados del cuello hacia abajo, movilizar un brazo robótico mediante un implante colocado en la región de control motor del cerebro, pero no había ninguna sensación.

Luego, el equipo decidió alterar el sistema y agregar un sistema de retroalimentación táctil adicional al brazo robótico. Tras muchas pruebas, se pudo mejorar el tiempo en que llegaban estos impulsos eléctricos y dar la sensación de tacto más rápido.

Con todo lo desarrollado, se pudo crear un primer prototipo que es capaz de ofrecer un sentido del tacto a las personas paralizadas. Esta sensación juega un papel importante para las actividades realizadas con la mano y este implante aprovecha los sistemas que el cerebro ya tiene para manejar este tipo de información sensorial.

Se espera que la cerciente inversión en implantes cerebrales, brinde más desarrollo para mejorar la calida de vida de muchas personas paralizadas. Además, que nos da una oportunidad de estudiar a profundida el funcionamiento de nuestro cerebro.